Las contramedidas médicas son todas aquellas intervenciones clínicas, farmacológicas, terapéuticas y de gestión sanitaria diseñadas para prevenir, mitigar, tratar o revertir los efectos adversos para la salud causados por la exposición a radiaciones ionizantes. Estas contramedidas se implementan tanto en situaciones de exposición accidental o intencional (como en emergencias nucleares o radiológicas), como en escenarios controlados, como los procedimientos médicos y terapias oncológicas con radiación.
Prevenir la absorción o incorporación de radionucleidos al cuerpo humano.
Reducir la dosis efectiva recibida por los tejidos y órganos.
Acelerar la eliminación de contaminantes radiactivos del organismo.
Proteger los tejidos radiosensibles como la médula ósea, el tracto gastrointestinal y los pulmones.
Mejorar la capacidad de recuperación celular y tisular tras la exposición.
Minimizar el riesgo de efectos tardíos, como el cáncer inducido por radiación.
Tratar el síndrome de irradiación aguda (ARS) en sus diferentes formas (hematopoyética, gastrointestinal, cardiovascular, etc.).